Un Taller de Hemi-Sync

es una experiencia muy intensa que el cerebro - además - aprende para siempre.

Nuestra mente es una máquina perfecta que nosotros usamos con imperfección.

Pero veamos un poco más de cerca que ocurre en nuestro cerebro cuando escucha Hemi-Sync.

El tema se basa en un fenómeno muy sencillo y MUY CURIOSO a la vez,

que descubrió el gran violinista Tartini (1692-1770).

A Tartini se le adjudica el descubrimiento de un gran fenómeno acústico.

Observó que, cuando se producen simultáneamente dos notas

y se mantienen durante un tiempo, se forma una tercera nota.

A este tercer sonido o tono resultante, se denomina también Sonido Diferencial o sonido de Tartini.

Esto ocurre porque como el violín

(al ser tocado con los dedos y carecer de trastes)

no puede dar dos sonidos ABSOLUTAMENTE EXACTOS.

Este tercer sonido se forma al chocar en el aire las ondas sonoras de los otros dos.

Tartini fué el más grande violinista de su tiempo, y este tipo de descubrimiento

- que supo muy bien explotar-

le dió a sus composiciones un halo mágico, que incluso en ciertos ambientes se pretendía diabólico.

Bueno, ya tenemos algo en claro, o sea que:

cuando dos sonidos casi exactos suenan al mismo tiempo

producen en el aire (por choque de sus ondas) un tercer sonido.

Pero tuvieron que pasar casi cien años

para que un profesor asociado de la Universidad de Berlín,

Heinrich Wilhelm Dove (1803-1879),

descubriera en 1839 que:

cuando esos dos sonidos similares pero con una ligera diferencia en su frecuencia

son presentados por separado, cada uno en un oído (Binaural),

provocan en el cerebro el efecto de una pulsación, como si hubiera otro sonido.

Vamos, como lo de Tartini, pero que en vez de sonar de verdad como cuando sonaba en la sala de conciertos,

Dove lo que descubrió es que el cerebro se "inventaba" y - por supuesto - oía ese tercer sonido.

A esta pulsación que se forma dentro de el cerebro se le llamó:

Batido Binaural.

Y ahí se quedó la cosa.

Dove ya no hizo este descubrimiento con cuerdas de violín, sino con diapasones de afinado ligeramente diferente.

Y volvieron a pasar los años....!! más de cien¡¡

Hasta que el tema de los Batidos Binaurales volviera a interesar masivamente en ciertos ambientes científicos.

La evolución tecnológica que ofrecían instrumentos como los generadores de ondas,

los electroencefalogramas, las cintas magnetofónicas, etc fueron sin duda determinantes.

Algunos pioneros del sonido como Bob Monroe

Bob Monroe (1915-1995)

(que fué de los primeros en emplear cintas magnetofónicas)

ya estaban en ello desde principios de los años 60.

Pero el científico que relacionó la influencia de los Batidos Binaurales sobre el cerebro, fue el norteamericano

Gerald Oster.

Oster en un artículo publicado en 1973 dijo que con un generador de sonidos planos, al meter dos sonidos "casi" iguales,

cada uno por un oído gracias a auriculares, se podía conseguir que

los dos hemisferios cerebrales se pusieran a vibrar al unísono

y a una frecuencia muy concreta,

que resultaba ser la diferencia exacta entre esos dos sonidos.

Y que cuando este fenómeno se daba, el sujeto escuchaba el Batido Binaural descubierto por W.H. Dove.

Esta modificación dirigida de las vibraciones cerebrales, producía alteraciones importantes medidas en el córtex.

Este descubrimiento supone una auténtica revolución que todavía sigue en plena vigencia.

Bob Monroe, además, descubrió que no solamente los dos hemisferios vibraban, sino

todo el cerebro.

Ésto es lo que llamó: cerebro coherente.

Un estado donde cada persona puede controlar su mente en vez de ser controlada por ésta.

Un estado de higiene cerebral óptima, donde se favorece una mente enfocada,

se combate el estrés, se aumenta la concentración, se mejora la calidad del sueño y así un largo etcétera...

A los dos años de ésto, Bob Monroe, que llevaba casi 15 años investigando en esta línea, registraba

Hemi-Sync®.

Hemi-Sync es, por tanto, un sofisticado cocktail de batidos binaurales trabajado desde hace más de 40 años,

lo que le diferencia de otros productos que se encuentran en el mercado que no vienen avalados por tanta experiencia.